
Así lo expresó el facilitador en ESI, Gastón Malgieri, quien analizó los desafíos del acompañamiento de las adolescencias a partir de una experiencia con adultos en un taller de Escuela y Familias que se desarrolla en el colegio Leonardo Da Vinci y es abierto a toda la comunidad.
Gastón Malgieri es Gestor Cultural, Diplomado en Educación Sexual Integral, Género y Diversidades.
Como Facilitador en Educación Sexual Integral, fue Coordinador del Programa ESI Integral, desarrollado por la Secretaría de Género de la Municipalidad de Río Cuarto y ha acompañado con actividades reflexivas y de acompañamiento a jóvenes, adolescentes y adultos en diferentes instituciones de la ciudad.
Como Coordinador del Programa Punto Digital ha desarrollado capacitaciones en Educación Sexual Integral, Masculinidades y Violencia de Género, estableciendo las mismas como política pública municipal, sostenida en el tiempo.
Actualmente Gastón está realizando un taller en el Leonardo Da Vinci para Escuela y Familias denominado “Adolescencias de la preocupación al acompañamiento” que se enmarca en la Educación Sexual Integral, entendida como un enfoque pedagógico y ético que atraviesa los vínculos cotidianos y requiere articular activamente con las familias para consolidar una verdadera red de cuidados.
Las adolescencias actuales están atravesadas por la cultura digital, la masividad de las imágenes y la transformación constante de los vínculos. Esta realidad tensiona a los adultos, quienes muchas veces quedan atrapados entre modelos de crianza heredados —basados en el control vertical— y las nuevas demandas que exigen escucha activa y construcción de criterios en escenarios de incertidumbre.
Retomando a referentes como Skliar, Meirieu y Freire, la propuesta que brinda Malgieri retoma el concepto que educar es «estar con otros». No se trata de imponer un manual de crianza correcta, sino de habilitar un espacio para interrogar nuestras prácticas. El reto principal es acompañar sin controlar y sostener sin invadir, entendiendo que la educación es también una postura frente al mundo que nos permite cuestionar estereotipos y violencias.
Desde este marco teórico, Gastón Malgieri visitó Micrófono Abierto y dialogó sobre la importancia de los adultos a la hora de acompañar a quienes atraviesan la adolescencia.
-¿Por qué hay tanto miedo a la educación sexual integral?
Una por el tabú que hay sobre la educación sexual, estamos en una época de muchísima apertura, pero su correlato es una cantidad de prejuicios que salen a partir de esa apertura, y además hay mucha desinformación respecto a qué abarca la ESI.
La ESI, es la ley 26 510, y tiene una particularidad, que los contenidos están adaptados a los diferentes niveles de educación, Entonces, hay mucho mito respecto a qué temas se ven con las infancias o con las adolescencias, que no son los mismos.
La particularidad del Instituto da Vinci, es que venían trabajando con las adolescencia y la idea era sumar a este espacio a los adultos para abordar desde allí las problemáticas de los adolescentes.
-¿Cuáles son las preocupaciones de los adultos sobre las adolescencias para poder acompañarlos?
Uno de los emergentes más importantes que surgen en estos talleres es el uso de la tecnología, y la brecha tecnológica que hay entre adultos y adolescentes respecto al uso de las redes, no conocemos ciertas reglas.
Antes los cambios tecnológicos eran espaciados en el tiempo, lo que le permitía a la sociedad poder procesar ese avance.
En los últimos años, la tecnología tiene avances todos los días. Entonces, cuando vos abordás una problemática vinculada al uso de la tecnología hoy, ya mañana está pasando otra cosa.
Por ende, como adultos, papá, mamá, acompañante de esa adolescencia, no tengo por qué entender la lógica de esa red social o de ese avance tecnológico.
No podemos pretender entender el funcionamiento de esta red social, para acompañar, porque vamos a llegar tarde y porque el acompañamiento es otro.
Y en relación a esto las políticas públicas están llegando tarde a los avances de la tecnología.
Malgieri explicó que hoy la tecnología y la educación sexual integral tienen relación, porque la forma de vincularse de los adolescentes pasa por el celular.
“El uso del celular tiene que ver con el consentimiento, con la afectividad, con el tipo de consumo, los tipos de cuerpos que proponen las redes sociales y todo eso está contenido en la ESI. El problema es pensar que la ESI solo tiene que ver con la sexualidad”.
El facilitador y gestor cultural enfatizó en la importancia de la participación de las familias en este tipo de talleres, aún cuando no todos están de acuerdo con la ley y si bien la obligatoriedad de dar la ESI se da para quienes transitan el colegio, es fundamental el acompañamiento familiar.
Consultado respecto al rol de los adultos, frente a sus propias crianzas, Malgieri expresó que “trabajamos siempre con este fantasma de yo como padre, como madre, como adulto, tengo que tener todas las respuestas a esa demanda. Y a mí me interesa trabajar con qué pasa cuando no las tenemos. Eso también es un mandato. Hay temas en los que nos encontramos que padres y madres no saben qué hacer y desde las instituciones no podemos dejar solo o solas a esas familias, hay que acompañar desde ese lugar”.
Y agregó que en ese acompañar de los adultos a las adolescencias hay que respetar y no invadir ese espacio privado del otro, en donde hay un límite.
Nota LV16.com – Por Laura Pereyra y Gabriel Martella
